

ACTUALIZADO 05 agosto 2025 / Artículo por Bernardo Carignano
ACTUALIZADO 05 agosto 2025 / Artículo por Bernardo Carignano
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En los últimos días, la Corte italiana emitió un fallo que puede cambiar el panorama para miles de personas que quieren obtener la ciudadanía italiana. La decisión confirma que el derecho de sangre, conocido como ius sanguinis, sigue vigente y no tiene límite de generaciones.
Si tienen un antepasado italiano y cumplen con los requisitos, podrán solicitar la doble nacionalidad, incluso si se trata de un bisabuelo o tatarabuelo. El fallo no otorga la ciudadanía de forma automática, pero sí abre un camino más claro, especialmente para quienes ya iniciaron el trámite antes de marzo de 2025.
El ius sanguinis, o “derecho de sangre”, es el principio jurídico por el cual una persona adquiere la nacionalidad de un país a través de sus ascendientes, sin importar el lugar de nacimiento. En el caso de Italia, significa que si demuestran que uno de los padres, abuelos o incluso antepasados más lejanos fue ciudadano italiano, transmiten ese derecho de generación en generación, siempre y cuando nadie en la línea haya renunciado o perdido la ciudadanía.
A diferencia de otros países que imponen límites en la cantidad de generaciones, la legislación italiana reconoce este derecho como imprescriptible y pleno. Con el fallo reciente, la Corte volvió a subrayar que el nacimiento de un hijo de ciudadano italiano -comprobado con la documentación correspondiente- es suficiente para obtener la ciudadanía.


La sentencia desestima los intentos de restringir la ciudadanía solo a hijos, nietos o personas con padres que hayan residido en Italia antes de su nacimiento. Estas limitaciones afectaban especialmente a personas con bisabuelos o tatarabuelos italianos, que quedaban excluidos por criterios como el tiempo de residencia de sus padres en Italia.
A partir de este fallo, si presentaron un juicio, el mismo no podrá ser rechazado por el número de generaciones o la falta de residencia legal. Además, los procedimientos administrativos que estaban suspendidos deberán reactivarse, siempre que se respete el principio de continuidad del derecho.
Esta resolución no habilita automáticamente a tramitar la ciudadanía por vía administrativa a todos los descendientes, pero sí abre una vía judicial más clara para quienes cumplan con los requisitos vigentes, en especial quienes hayan presentado la carpeta de solicitud antes del 27 de marzo de 2025 o tengan un juicio activo.
Si tienen interés en iniciar el trámite, es importante seguir ciertos pasos para aprovechar el nuevo escenario:
El fallo de la Corte italiana no solo reafirma un derecho, sino que también abre nuevas oportunidades para quienes sueñan con tener la ciudadanía italiana. Este reconocimiento ofrece beneficios concretos: la posibilidad de vivir, trabajar y estudiar en cualquiera de los países de la Unión Europea sin necesidad de visas, acceder a educación y salud en igualdad de condiciones con los ciudadanos europeos.
Además, el pasaporte italiano puede facilitar trámites migratorios como visas Working Holiday, que para los ciudadanos italianos suelen tener más cupos, requisitos más flexibles o tiempos de espera más cortos en comparación con otras nacionalidades. Esto se traduce en más opciones para quienes buscan experiencias laborales y culturales en el extranjero.
Con el ius sanguinis confirmado y las reglas más claras, es el momento ideal para preparar la documentación y aprovechar todas las ventajas que esta ciudadanía puede brindar.


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