

ACTUALIZADO 17 abril 2026 / Artículo por YoMeAnimo!
ACTUALIZADO 17 abril 2026 / Artículo por YoMeAnimo!
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Desde el 1 de febrero, la Argentina empieza a emitir un nuevo modelo de pasaporte. El cambio no es solo estético: apunta a modernizar el documento, reforzar la seguridad y alinearlo con los estándares que hoy se usan en gran parte del mundo.
La actualización llega en un contexto donde la tecnología aplicada a los documentos de viaje avanza rápido y obliga a los países a adaptarse. En este caso, el eje está puesto en la incorporación de materiales más resistentes y sistemas de identificación más seguros, sin afectar a quienes ya tienen pasaporte vigente.
👉 Qué cambia, por qué se hace ahora y qué hay que saber si se está por viajar o renovar el pasaporte.
La decisión de actualizar el pasaporte argentino responde a una necesidad concreta: reducir el fraude documental y mejorar los controles de identidad, algo que hoy es clave en aeropuertos y pasos fronterizos de todo el mundo.
Según explicó la Dirección Nacional encargada de la emisión del documento, la medida busca:
En pocas palabras, se trata de un pasaporte más difícil de falsificar, más fácil de controlar y más confiable para viajar.
El nuevo pasaporte aprobado mantiene el formato general, pero suma mejoras clave en su estructura y materiales.
El documento contará con 34 páginas, una cantidad similar a la de otros pasaportes modernos. Estas páginas están destinadas a:
El cambio más importante está en la hoja donde figuran los datos personales, que ahora será de policarbonato y estará personalizada con tecnología de grabado láser.
Esto significa que los datos no se imprimen ni se pegan: quedan integrados al material, lo que eleva mucho los niveles de seguridad.
En la hoja de policarbonato se incorporan, entre otros:


El grabado láser y el policarbonato hacen que sea extremadamente difícil alterar la información. Esto reduce uno de los problemas más comunes en documentos antiguos: el reemplazo o modificación de la hoja de datos.
El nuevo pasaporte facilita la lectura en sistemas automáticos y mejora la verificación de identidad, algo clave en aeropuertos con alto flujo de pasajeros.
El policarbonato es altamente resistente al calor, la humedad y el uso intensivo, lo que extiende la vida útil del pasaporte y reduce el deterioro con el paso del tiempo.
La nueva modalidad de pasaporte comienza a regir el 1 de febrero, fecha a partir de la cual la Dirección Nacional comenzará a emitir el documento con las nuevas características, de acuerdo con la disponibilidad de materiales.
Uno de los puntos más importantes para quienes ya tienen pasaporte es que no hay que renovarlo de forma obligatoria.
Todos los pasaportes emitidos antes de esta medida:


Las personas que soliciten su pasaporte por primera vez a partir del 1 de febrero recibirán el documento bajo el nuevo estándar, siempre que los insumos estén disponibles.
El procedimiento general no presenta modificaciones sustanciales, aunque el resultado final será un documento más moderno y seguro.
Si el pasaporte está vencido o próximo a vencer, la renovación permitirá acceder al nuevo diseño sin hacer ningún trámite extra.
Los costos del pasaporte pueden variar según la modalidad elegida y eventuales actualizaciones oficiales. En términos generales, existen opciones de:
Los plazos de entrega dependen de la modalidad seleccionada y de la demanda. La incorporación del nuevo material no debería generar demoras adicionales.
No. Solo es necesario renovarlo cuando vence.
No cambia los acuerdos internacionales ni los requisitos de ingreso a otros países.
Sí, sobre todo en la hoja de datos, que ahora es de policarbonato y tiene más medidas de seguridad.
Sí. Los consulados irán incorporando el nuevo modelo de forma progresiva.
La actualización del pasaporte argentino apunta a algo simple pero clave: viajar con un documento más seguro y confiable, en línea con lo que hoy exige el mundo.
Sin obligar a renovar de inmediato y sin cambiar las reglas para quienes ya tienen pasaporte, la medida suma tecnología, protección de datos y durabilidad, marcando un nuevo paso en la modernización de los documentos de viaje argentinos.
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