

ACTUALIZADO 17 diciembre 2025 / Artículo por Bernardo Carignano
ACTUALIZADO 17 diciembre 2025 / Artículo por Bernardo Carignano
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Australia es uno de los países más visitados por extranjeros de todo el mundo, ya sea por turismo o con la intención de vivir y trabajar. Entre tantos destinos increíbles, uno de los más populares es Melbourne, una ciudad que enamora desde el minuto uno.
En este artículo van a encontrar 15 cosas increíbles para ver y hacer en Melbourne. Podrán disfrutar de cafeterías de especialidad, playas, callejones repletos de arte urbano, miradores a cientos de metros de altura, jardines repletos de vegetación, una antigua cárcel abandonada y muchísimo más.
Además, les contamos información clave para su visita: desde cuál es la mejor época del año para viajar hasta cómo movilizarse por la ciudad. Por último, van a conocer las diferentes alternativas para emigrar: desde la visa de turista hasta la Working Holiday Australia y la visa de estudiante.
El Melbourne Cricket Ground es un templo del deporte australiano. Los tours guiados, que duran unos 75 minutos, recorren espacios míticos como la sala exclusiva MCC Long Room, los vestuarios, las gradas y campo de juego de este estadio multiusos.
Las guías suelen ser desde las 10 hs hasta las 15hs. Es recomendable reservar online para asegurarse un lugar, especialmente en temporada alta o los días que coinciden con un partido, dado que eso puede modificar los horarios o incluso suspender las actividades.
Ese mismo día pueden combinar la visita al Australian Sports Museum, donde hay exhibiciones interactivas que van de leyendas del cricket a la cultura del fútbol australiano (footy) y deportes olímpicos. Es ideal para familias: hay juegos, pantallas y desafíos para grandes y chicos.
A pocas cuadras del centro, la Antigua Cárcel de Melbourne (Old Melbourne Gaol) se destaca por su arquitectura de piedra azul y la historia que esconde dentro. Fue la prisión más antigua del estado de Victoria y conserva celdas, listados de presos y pertenencias de exreclusos, como ropa, objetos personales, cartas y pequeños recuerdos.
Está abierta los siete días, de 10 hs a 17 hs. Les recomendamos llegar antes de las 15.30, para poder recorrer todo el lugar con calma. Además, hay fechas seleccionadas en las que realizan tours nocturnos.
En el complejo también se encuentra el City Watch House, donde se recrea el proceso de arresto desde el ingreso a la prisión hasta la celda. Si van con hijos pequeños sensibles, quizá les conviene enfocarse más en espacios abiertos y otras exposiciones.
La sala de lectura La Trobe en la State Library of Victoria aparece en muchísimas postales de Melbourne. Se trata de un inmenso octágono de seis niveles bajo una cúpula blanca. Se puede visitar gratis y, si esperan el momento, conseguirán el clásico “dome selfie” mirando hacia arriba.
Esta biblioteca estatal, que abre todos los días de 10 hs a 18 hs, fue inaugurada en 1856, mientras que la sala La Trobe abrió en 1913 y fue restaurada a principios de los 2000. En ese entonces se retiró el revestimiento de cobre y se recuperaron los detalles originales.
El “Vic Market” funciona desde 1878 y hoy es la mezcla perfecta de un mercado tradicional con food trucks modernos. Abre martes, jueves y viernes, además de sábados y domingos, mientras que los lunes y la mayoría de los feriados está cerrado.
Pueden ir a comprar productos o a comer en el lugar. Van a encontrar opciones para todos los gustos: quesos, especias, sándwiches, dulces y muchísimo más. También hay alternativas como borek caliente, ostras recién abiertas y donas rellenas. Asimismo, se pueden encontrar más de 600 pequeños negocios con moda, artesanías y objetos de diseño.
En invierno, los miércoles se realiza el Winter Night Market, que ofrece fogatas, música y comida callejera.


Cuando quieran dimensionar lo grande que es la ciudad con solo un vistazo, suban al mirador Melbourne Skydeck, ubicado en el piso 88 de la Eureka Tower, a 285 metros sobre el suelo. Se trata de la plataforma de observación pública más alta en un edificio de todo el hemisferio sur, según detallan en su página web.
Desde allí van a poder ver la bahía, el Melbourne Cricket Ground, el río Yarra, Dandenong Ranges y, los días más soleados, incluso el contorno de la península. Si se quedan hasta tarde, el atardecer naranja vale cada minuto de espera.
Lo mejor de la experiencia es The Edge, un cubo de vidrio que se extiende por fuera de la torre y, de golpe, se vuelve transparente. Allí se realizan muchas propuestas de casamiento y el propio mirador ofrece paquetes especiales para organizar todo.
Entre los árboles de Carlton Gardens se levanta esta joya construida por el arquitecto Joseph Reed en 1880. Se trata del primer edificio de Australia declarado Patrimonio Mundial. Se construyó para exposiciones internacionales de 1880 y 1888, mientras que en 1901 fue sede de la apertura del primer Parlamento Federal de Australia.
Cuando no hay ferias, pueden hacer la visita guiada Dome Promenade, que los lleva a caminar por la terraza del domo para tener vistas 360° de la ciudad. Tengan en cuenta que es con cupos y fechas específicas, por lo que les recomendamos reservar con antelación.
A dos kilómetros del centro de la ciudad, se encuentran Los Jardines Botánicos Reales (Royal Botanic Gardens Melbourne), que se extienden a través de 38 hectáreas y que alberga más de 8500 especies de plantas.
La entrada es gratuita y abre todos los días. En temporada normal funciona de 7.30 hs a 17.30 hs, mientras que en verano suele extender el cierre hasta las 19.30 hs.
En su visita no pueden perderse lugares como:
En Dandenong Ranges, a unos 40 kilómetros al este de Melbourne, se encuentra el Puffing Billy Railway, un ferrocarril a vapor que recorre bosques de eucaliptos con puentes de madera y estaciones dignas para sacar muchísimas fotos.
La línea original sigue activa con varias combinaciones: el tramo Belgrave–Lakeside corre todos los días, mientras que los servicios a Gembrook suelen operar de viernes a domingo. Las reservas online son muy importantes, porque los trenes se llenan, en especial en temporada alta.
Llegar sin auto es sencillo: desde Flinders Street Station tomen el tren de la línea Belgrave hasta Belgrave Station (zona 2). Allí, una línea azul pintada en el andén los guía por un sendero accesible de dos minutos hasta la estación de Puffing Billy.
Hay una famosa costumbre: las personas viajan con las piernas colgando hacia afuera de los vagones. Sin embargo, eso está regulado y solo se permite en algunos sectores habilitados.
Las Brighton Bathing Boxes de Dendy Street Beach son unos de los sitios más fotografiados de Melbourne. Se trata de casi 100 casetas de madera pintadas a todo color, con la bahía y el skyline al fondo.
Se construyeron entre 1907 y 1933 como cambiadores de playa y ahora están protegidas por ser patrimonio estatal. Es por eso que solo se pueden fotografiar desde afuera, sin la posibilidad de abrirlas ni treparse.
El mejor momento para ir es temprano por la mañana, para evitar el sol fuerte y también aprovechar que no hay tanta gente. En los días con mucho viento, tengan en cuenta que la arena vuela mucho.
Si quieren visitar un lugar repleto de naturaleza sin salir de la ciudad, el Albert Park Lake es la opción perfecta. La vuelta completa tiene unos 5 kilómetros. En el camino van a poder encontrar todo tipo de aves, como patos y cisnes negros.
Además, hay zonas de juegos, canchas de distintos deportes y nueve áreas de picnic con mesas y parrillas eléctricas que se pueden usar de manera gratuita.
Durante una semana del año, el parque se transforma para el Australian Grand Prix de la Fórmula 1. El circuito callejero de Albert Park mide 5278 km por vuelta. Si coinciden con el armado o el evento, van a poder ver tribunas, vallas y curvas con los típicos pianos rojos.
Más allá del GP, el parque ofrece mucho: el Melbourne Sports & Aquatic Centre (MSAC) con piletas olímpicas, hidroterapia y gimnasio; clubes de vela y remo; un driving range de golf; y parrillas en el Swan Picnic Area.


La Flinders Street Station es la estación más concurrida de Melbourne. “I’ll meet you under the clocks” es la frase que desde hace décadas usan los locales para encontrarse bajo los relojes que anuncian salidas de trenes en la entrada principal. Además, muchos turistas usan ese lugar para sacarse fotos.
Históricamente, se cambiaban a mano con una pértiga y llegaba a haber hasta 900 ajustes en un turno de ocho horas. Cuando en 1983 quisieron reemplazarlos por pantallas, las críticas de la población lograron que se mantuvieran: aunque modernizaron el sistema, conservaron su estética.
En el centro de Melbourne tienen una infinidad de opciones para pasar un día completo. Pueden comenzar por recorrer las peatonales Degraves Street y Centre Place, con mesas al aire libre, bares, ropa de diseñador y muchos cafés. Les aconsejamos entrar a Degraves Espresso o probar un brunch en The Quarter.
A dos cuadras se encuentra la galería comercial Royal Arcade, que está abierta desde 1869 y que alberga a Gog y Magog, dos figuras que marcan la hora con campanadas desde 1892. Luego crucen a la Block Arcade (1892), que se destaca por suelo de mosaicos y una cúpula de vidrio.
Si son fanáticos del arte urbano, no se pueden perder Hosier Lane, a metros de Fed Square. Allí van a encontrar todas las paredes y muros pintados con graffitis. Además, es una zona “free-to-paint”, lo que significa que todos los días cambia y aparece una nueva pintura que tapa una más antigua. También pueden recorrer AC/DC Lane, Duckboard Place y Union Lane.
Cuando caiga la tarde, vayan a Hardware Lane: hay luces, mesas en la calle y música en vivo en bares y restaurantes. Van a encontrar alternativas para todo: pasta, mariscos, tacos, carnes y muchísimo más. Pueden cerrar el día por Collins Street para mirar fachadas históricas iluminadas.
Caminar junto al río Yarra es un plan imperdible en Melbourne, especialmente cuando el clima acompaña. Pueden comenzar en Birrarung Marr, el parque urbano que se extiende detrás de Federation Square. Entre grandes extensiones de césped, esculturas y vistas a los puentes, es un gran punto de partida.
Desde Princes Bridge, bajen a la ribera sur y sigan por Southbank Promenade: hay terrazas al sol, bares y artistas callejeros. Luego crucen por el Evan Walker Bridge para una foto clásica con la ciudad detrás.
Si quieren un recorrido corto pero completo, sigan la Yarra River Discovery Walk (dos kilómetros) con paradas en varios lugares icónicos frente al río. Si tienen más tiempo pueden ir por el Main Yarra Trail, la ciclovía/sendero que acompaña al río desde los suburbios del este hasta el CBD. Es ideal si andan en bicicleta o quieren trotar.
También es posible mirar la ciudad desde el agua. Para esto tienen que subirse a un crucero por el Yarra: hay diferentes tipos de recorridos, con distintas duraciones. Una de las opciones más populares es la que se desarrolla durante el atardecer.
Para cerrar el paseo, sigan hasta Webb Bridge en Docklands. Se trata de un puente-escultura inspirado en las trampas de pesca de los pueblos Koorie.
La National Gallery of Victoria (NGV) es todo un símbolo del arte en Australia: fundada en 1861, es la galería pública de pinturas más antigua del país y una de las más visitadas.
La entrada general es gratuita y abre todos los días de 10 hs a 17 hs. Tiene dos sedes, que quedan a diez minutos a pie entre sí:
El barrio costero de St Kilda tiene playa, faro y muelle. En el rompeolas (breakwater), vive una pequeña colonia de little penguins, que son los pingüinos más chicos del mundo). Tras la reconstrucción del muelle en 2024, se habilitó una pasarela de observación que separa a los visitantes de los nidos. El horario es de 9 hs a 17 hs, mientras que permanece cerrado por la noche.
La experiencia se realiza durante el día y desde la pasarela: está prohibido trepar las rocas, usar flash y alimentar o tocar a los animales. Además, se recomienda mantener distancia y no ingresar con mascotas, salvo perros de asistencia. Si llevan binoculares, van a ver mejor a los pingüinos entre las rocas.
Aunque suele asociarse al muelle y a los pingüinos, St Kilda tiene playa: la St Kilda Beach se extiende frente al barrio y es una de las más populares de la bahía. Por el paseo marítimo van a encontrar cafés, bares y ciclovías.


Melbourne es disfrutable todo el año, pero hay que tener en cuenta las variaciones climáticas. Según la Bureau of Meteorology, las máximas medias van de 25,9 °C en enero a 13,5 °C en invierno. Por otro lado, las mínimas rondan van de 14,6 °C en febrero hasta 6 °C en julio.
La primavera (de septiembre a noviembre) y el otoño (de marzo a mayo) suelen ofrecer días templados y estables. En invierno, puede estar fresco y ventoso. Siempre es recomendable empacar una campera de lluvia liviana para evitar cualquier complicación.
Si quieren que su visita a Melbourne coincida con algunos eventos importantes, estas son las fechas que tienen que tener en cuenta:
Una excelente alternativa para quienes buscan radicarse en Australia es la Visa Working Holiday Australia Subclass 462. Con este permiso, podrán vivir de manera legal en el país por un año, trabajar durante ese período (hasta 6 meses con el mismo empleador) y también estudiar por cuatro meses. Además, existe la opción de extender la visa por dos años más.
En cuanto a los requisitos fundamentales para obtenerla, se incluyen:
Otra vía para emigrar a Australia es solicitar la visa de estudiante. Esta les permitirá perfeccionar su inglés y, al mismo tiempo, trabajar de forma parcial para cubrir gastos e incluso ahorrar: podrán trabajar hasta 24 horas semanales.
Para postular a esta visa, deberán:
Una de las grandes ventajas de la visa de estudiante es que no tiene límite de cantidad de concesiones. La duración de este visado dependerá del curso que elijan. Al finalizar sus estudios, podrán permanecer un tiempo adicional en el país para viajar y disfrutar de sus atractivos turísticos.
Si quieren recorrer este hermoso país como turistas, su mejor opción es la Visa de Turista para Australia, también conocida como Visitor 600. Si tienen pasaporte de Argentina, Chile o Uruguay, entre otros, la van a necesitar! En cambio, si son de España o Italia, pueden aplicar a la eVisitor 651.
Con esta visa no van a estar habilitados para trabajar, pero sí para estudiar por un período máximo de 3 meses. Puede solicitarla por 3, 6 o 12 meses, aunque la decisión final sobre la duración la tiene migraciones. El costo es de AUD 200 (USD 143.80).
Con tres a cuatros días les alcanza para cubrir la lista de este artículo sin correr: un día para el Distrito Central de Negocios (CBD) y el National Gallery of Victoria, otro para el río Yarra y los Jardines Botánicos, otro para los mercados y Southbank, y un último para St Kilda o una excursión cercana.
Varias de las mejores no tienen costo: el National Gallery of Victoria (NGV), la State Library of Victoria, el tranvía City Circle Tram, los paseos por Birrarung Marr y Southbank, los Jardines Botánicos Reales y el Queen Victoria Market.
Para moverse por la ciudad, no es necesario alquilar o comprar un vehículo. Entre tranvías, trenes y caminatas van a estar perfectos. Alquilar un auto tiene sentido si planean escapadas lejanas como la Great Ocean Road o un día en bodegas de Yarra Valley. Si no quieren manejar, hay tours que salen del Distrito Central de Negocios (CBD) todos los días.
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